A veces me preguntan por qué es que disfruto el golf tanto. Y es que además de poderlo disfrutar con las personas que más adoro en esta vida, lo puedo disfrutar con grandes amigos, hacer nuevos amigos, pero sobre todo ser mejor, ser humano, respetando y honrando el juego. Comparto aquí lo que he leído respecto algunas pocas cosas que el golf nos enseñaría si fuera la escuela.

Si el Golf fuera la escuela, nos enseñaría una gran vida. Nos enseñaría a saludar, a ser pacientes, a cumplir normas, a respetar, a seguir reglas de etiqueta, reglas de cortesía.

Si el golf fuera la escuela, nos enseñaría a tener y seguir un orden, a ser puntual, a guardar silencio y estarse quieto cuando es requerido.

Si el golf fuera la escuela, nos enseñaría a mantener la calma, desarrollar el temple, vivir el aquí y el ahora sin atormentarnos por el pasado o aterrarnos por el futuro. Cada golpe a la vez!

Si el golf fuera la escuela, definitivamente nos enseñaría a ser justos y correctos. Nos enseñaría a ser honrados, no tan solo con los rivales sino con nosotros mismos.

 

Si el golf fuera la escuela, nos enseñaría a asumir nuestras responsabilidades y afrontar las adversidades, a pensar bajo presión, y a no buscar culpables de nuestras incapacidades o propias decisiones.

Si el golf fuera la escuela, nos enseñaría a respetar a nuestros semejantes, a tener compromiso, el valor de la perseverancia, a cooperar y ayudar a los demás y ser ejemplo para nosotros mismos y por ende a los demás.

Si el golf fuera la escuela, veríamos con más sencillez la vida y definitivamente seriamos todos mejores personas.

Saludos a todos mis amigos que cuentan con la dicha y fortuna de disfrutar enormemente el juego, deseándoles que sean muchísimas rondas y años de disfrutarlo.

Puede ser que el golf sea para viejitos, niños, jóvenes, adultos, pero definitivamente es una excelente vía para sanar y madurar el alma.

Nos vemos pronto en el campo!